Algunas veces, las
menos, me siento un plano.
Estepa desolada, sin siquiera sombras.
Fatal Llanura , de
horizontes infinitos, de escape impensado.
Esos días suelo
llevar mi mano a mi frente y otear
Esperando algo a lo
lejos
Que no ocurre.
Otros días me siento
un triángulo
Conciliando
entre mis vértices
Que me estiran
Tupac.
Y sangro intentando
lo imposible
Hay cosas - me
resigno-
Que ya no ocurrirán
No importa cuanta sea
la espera.
No importa cuanto sea
el deseo.
Atrás quedaron los días
De sentirme perfecto cubo
Como lágrima en
mejilla
Como risa encendida
En las llamas del
amor.
Días de sol
días de mar.
Sin embargo, lo sé,
Soy un poliedro.
Y mis mil caras se
componen de todas mis formas
Y soy infinitos planos.
Y soy triángulos y
soy cubos.
En mi geometría atribulada,
,mi geografía,
Soy un poliedro
Soy diamante
Que se pregunta si
habrá alguien por allí
Que quiera, quizás,
Tallar alguna de mis
caras



