domingo, 24 de agosto de 2025

Homo Contradictorium

 


Homo Argentum , película, y Guillermo Francella,actor, interpelan.

No ya a la sociedad, mucho menos al arte. 

Al kirchnerismo. 

El kirchnerismo ha sido ,y aún cree ser, (en el aún está su crisis ,sintetizada en tres letras) popular. 

Oponerse ,como se opuso de manera explícita en cuanto espacio periodístico amigo y red disponible encontraron, a algo popular los interpela. 

Echarri no es popular. Su última película la vieron cuatro amigos y nos costó a los argentinos mucho dinero.

Andrea del Boca tampoco lo es . Y también le costó,al pueblo que ellos creen representar, mucho,muchísimo dinero. 

Podríamos enumerar a montones de actrices y actores sin ninguna representación que , sin embargo, creer ser populares y se hacen dueños de la palabra "pueblo" con descaro. 

Es por eso que se encuentran en un estado de desesperación. 

No pueden entender como alguien (Francella) y algo (Homo Argentum) pueden ser populares, ser apoyados por un número nunca alcanzado antes por muchísimos argentinos que destinan su dinero a ver y disfrutar a un artista argentino que representa a todo lo que ellos ven mal. 

¿Y que ven mal?

Ven mal que la película haya sido financiada por privados . 

Los impuestos de los argentinos no fueron puestos en juego. 

El Estado ,en este caso, estuvo ausente. Felizmente ausente.

Y fue un éxito. 

La bienvenida crisis del kirchnerismo (quien esto dice está convencido de que el peronismo y todas sus desviaciones , Menemismo,sindicalismo, Kirchnerismo, son causales de -casi- todos los males del país) tendrá su conclusión única en entender que no son todo lo populares que solían creer que eran, que la gente, el pueblo, no les cree más, que el pueblo lo único que quiere, que desea,que sueña y que siempre soñó es estar bien, tranquilo,tener agua limpia que beber, calles limpias por las que poder caminar, policías que los cuiden y médicos que los curen y que nada, nada de ello, les dió el kirchnerismo. 

Ni una sola cosa.

Nada.

El kirchnerismo les dió enemigos, les dió divisiones ,les dió la posibilidad de hablar con la e y también les dió la posibilidad de ver y sufrir el enriquecimiento de sus líderes. 

La gente, el pueblo, con su cultura acotada por paros salvajes y maestros tendenciosos que le tomaban lista a Maldonado y les enseñaban lo maldito que era Macri, entendió que sus líderes los habían traicionado. 

Que todo lo que pregonaban era , ineludiblemente, falaz. 

Maduro finalmente fue un dictador. 

Cómo siempre lo fue. 

Regalar la luz , el gas y las Jubilaciones, no estuvo bien. 

Cómo cualquier estudiante de grados inferiores lo hubiese sabido siempre. 

Creer que los precios se controlaban con controles llevados a cabo por militantes de pacotilla que no mueven uno solo de sus dedos sin la contraprestación monetaria ineludible en esa fallida causa popular, también fue un error.

Mirar para otro lado cuando una persona arroja bolsos con dinero, cuenta billetes delante de camaras puestas por ellos mismos o construye hoteles con profesiones nunca ejercidas, tampoco estuvo bien y también fue observado , con ojos de hambre , por tantos y tantos integrantes de él pueblo que creían representar.



No ví Homo Argentum . 

Y ,casi seguramente, no la vea nunca. 

Pero si ví, atónito, como hordas del mal entendido campo popular, se oponían a ella por no ser "de ellos",la intentaban destruir, la adjetivaban salvajemente, pretendiendo vaya a saber uno que. 

Felizmente, el pueblo se impuso. 

Y, quizás, esté bien.