En mi vida han habido
pocas muertes importantes.
Muertes sentidas, indispensables.
Muertes que hacen tajos en la piel
Y en al alma.
No se porqué me ocurre ahora.
Quizás el hecho físico de haberte enterrado.
La exacta pala,en el incierto barro.
La tierra que no cae suavemente
Golpea.
Mi cuerpo que se cansa, el sudor
Que disfraza lágrimas.
Mientras la noche desciende
Miro el jardín, tu tumba.
Imagino la oscuridad, el frío (el tuyo)
La humedad, el ya no más.
Tu cuerpo que se degrada
Te imagino quieto, cansado.
Te extraño fuerte, presente.
Ya la vida me inocula distracciones.
Pronto el tiempo me habrá horadado.
Y serás todo
Y serás recuerdo
Y más tarde nada,
Y olvido.